Desafortunadamente, hay individuos inescrupulosos que tratan de aprovecharse de personas que están atravesando situaciones financieras vulnerables, como las de quienes enfrentan la ejecución hipotecaria. Existen dos fraudes típicos ante los cuales debe estarse alerta:
1. Fraude del supuesto “comprador”. Es cuando un supuesto “comprador” se le acerca y le ofrece sacarlo de sus problemas financieros formulando la promesa de pagar completamente su hipoteca o darle una suma de dinero cuando la propiedad sea vendida. Puede sugerirle incluso que usted debe tomar rápidamente las decisiones y escriturar la propiedad (es decir, hacer la transferencia legal) a nombre del impostor o impostora. El supuesto comprador recoge entonces la renta sobre su propiedad, no efectúa ningún pago de hipoteca y permite que el prestamista haga la ejecución hipotecaria. Y usted podría aún ser responsable por la deuda.
2. Falsas agencias de consejería. Asegúrese de trabajar con una agencia de consejería legítima, si es que decide utilizar los servicios de una de estas organizaciones. Usted no necesita pagar ciertos servicios, tales como negociar un nuevo plan de pago con su prestamista, o arreglar una venta pre-ejecución hipotecaria. No pague ni firme nada antes de estar debidamente informado acerca de la legitimidad de la institución. Visite nuestra sección
“Obteniendo apoyo profesional” para ver consejos útiles con el fin de determinar si la agencia con la cual se encuentra trabajando es legítima.