Artículos
Los efectos emocionales de la pérdida de trabajo
Perder un trabajo es un cambio importante en la vida. Si pierde su trabajo súbitamente, es natural que experimente toda una serie de emociones. Muchas personas experimentan síntomas parecidos a los del duelo, incluyendo conmoción, confusión, enojo, negación y depresión. Recverde que si bien buscar un nuevo trabajo es un proceso, también lo es el admitir y ajustarse a la pérdida de su antiguo empleo. Si le es posible, trate de tomarse unos cuantos días o semanas para resolver cualquier conflicto emocional antes de buscar un nuevo trabajo. Si estos sentimientos lo están abrumando, hable con un amigo de confianza o un consejero. Llevar un diario a veces ayuda a manejar emociones fuertes. Vaya a su biblioteca y librerías locales, y busque recursos sobre cómo manejar el dolor y cómo seguir adelante luego de una pérdida significativa. Busque un grupo local de apoyo de contactos de trabajo. Si su antiguo empleador le proveyó servicios de reorientación profesional, tome ventaja de los servicios que ofrecen para afrontar la pérdida del trabajo, y luego empiece a concentrarse en lo que ofrecen para ayudarle a obtener su próxima posición, como talleres de preparación de currículum, acceso a computadoras y máquinas de fax, e inclusive estrategias de desarrollo de carrera. Mantenerse físicamente activo, comer bien y descansar lo suficiente también lo ayudarán a reducir el estrés que está experimentando. Vaya poco a poco. Cuidarse física y emocionalmente mientras se adapta a la desorientación de perder su trabajo y busca uno nuevo, puede ayudarlo a mejorar su metodología para encontrar un nuevo trabajo, así como al momento de entrevistarse.
Intente ver este momento de su vida como un período de transición. Estar desempleado puede ser muy solitario. Evite esto manteniéndose en contacto con sus amigos cercanos y familiares. Este es un tiempo único, en que puede hacer cosas para las que no tuvo tiempo antes, tal como pasar más tiempo con sus hijos, ser voluntario en una causa de su comunidad o iglesia, hacer reparaciones necesarias en la casa, o aprender alguna habilidad nueva.
Tenga en mente que su situación de desempleo también afecta a su familia e hijos. Los niños se dan cuenta de la ansiedad de sus padres. Haga todo lo posible por tranquilizarlos y mantenga en lo posible su rutina. Pero tampoco pretenda que todo está igual. No les oculte lo que pasó o su propia ansiedad. Por más que le guste proveer todo a su familia o dependientes, tendrá que explicarles que habrá que controlar los gastos (vea "Administre su dinero” para más información), para pasar sin aflicciones este tiempo de transición. Anime a su familia a pensar en maneras de ahorrar dinero, todos juntos. Asegure a sus hijos que la pérdida de su trabajo no es culpa de nadie. Si lo desea, informe al orientador de la escuela de sus hijos sobre su situación, para que esté atento a cualquier cambio en la conducta de estos. Cuídese a usted mismo y a sus allegados todo lo que pueda. Busque la ayuda exterior que necesite para manejar esta transición entre trabajos y en su vida laboral. Por ejemplo, hay magníficos sitios Web como www.familiesandwork.org; www.nww.org; y www.ncoa.org; que lo pueden ayudar en este proceso.
A medida que lo atraviese, tendrá que establecer nuevas rutinas y ritmos. Establezca metas y fechas para los diferentes aspectos de su búsqueda de trabajo. Hasta los más pequeños detalles pueden darle una sensación de logro. Por difícil que sea este momento, al optar por hacer algunos ajustes en su estilo de vida y actitud, ya anda por buen camino para conseguir un nuevo trabajo.