Recuperándose de la bancarrota y reestableciendo su crédito

Si usted ha solicitado su declaración en bancarrota sin duda que habrá atravesado una situación de mucha tensión y probablemente haya sido un momento humillante en su vida, Puede ser traumático advertir que usted ha tocado fondo financiero y podría aún estar asustado o temeroso acerca de lo que esto significa para su futuro.

También podría llegar a sentirse culpable porque no le es posible pagar. Quizás podría estar luchando para salir de las deudas no exentas del Capítulo 7 tales como los préstamos estudiantiles. O tal vez intenta mantenerse disciplinado para pagar lo que debe por el plan establecido para una bancarrota del Capítulo 13. Si declara la bancarrota antes de que le llegara la cuenta de ciertos gastos, tales gastos podrían ahora estar casi al borde del plazo de vencimiento para pagarlos. Mantégase trabajando con profesionales hasta que haya pasado todo el proceso y por todo el tiempo que sea necesario hasta que se reestablece su “salud financiera”. También debe obtener todo el apoyo emocional que le sea posible de parte de familia y amigos. Finalmente, trate de mantener su cabeza despejada.

Si un evento inesperado de vida es la causa de sus problemas de deuda, asegúrese de estar tomando buen cuidado de usted mismo y acepte todas las ofertas de ayuda que le hagan sus amigos, a la vez que trata de salir de esa mala situación financiera.

Si los gastos incontrolados son la causa de sus problemas de deuda, debería pensar en obtener consejería profesional con el fin de identificar la raíz de su sobregasto y qué factores deben corregirse para que en el futuro no vuelva a caer en los mismos problemas.

Independientemente de lo que haya causado su crisis financiera, una vez que sus deudas han sido extinguidas, usted debe sentir que ha hecho lo que pudo. Dése un respiro emocional para un nuevo comienzo, un “borrón y cuenta nueva”. Concéntrese en maneras con las cuales pueda crear, paso a paso, un futuro financiero diferente. Aquí le ofrecemos algunos consejos para que pueda empezar una nueva “vida financiera” con el pie derecho.

  • Elabore un presupuesto. Para reestablecer su crédito, mantener la autodisciplina sobre su gasto es verdaderamente importante. Tener un presupuesto coloca su realidad financiera en el papel y la mantiene en orden frente a sus propios ojos. Crear y ajustarse a un presupuesto representa una gran herramienta para impulsar su confianza en la administración del dinero y darle esperanza y recursos verdaderos para un nuevo y más seguro futuro financiero.
  • Mantenga las cosas estables. Los burós de crédito y los acreedores futuros querrán ver que usted tiene una historia estable de empleo, residencia, hábitos puntuales de pago, etc. Comience por quedarse en su residencia actual y su mismo trabajo por algunos años. Pague sus cuentas a tiempo y mantenga los recibos de todas las cuentas que pague.
  • Abra una cuenta. Si usted carece hasta hoy de una cuenta corriente (de cheques) o una cuenta de ahorros, abra una y mantenga más del mínimo requerido en la cuenta. A los acreedores les gusta ver que usted administra su dinero en forma sensata.
  • Use su tarjeta de crédito… con prudencia. Luego de que haya declarado su bancarrota, o simplemente si está tratando de reparar su crédito, usar una tarjeta de crédito o de cargo puede serle de mucha ayuda. Los acreedores quieren ver que usted utiliza sus tarjetas de crédito o de cargo de una manera coherente: pagar a tiempo y más del mínimo.

Si no puede obtener una tarjeta de crédito precisamente a causa de su bancarrota, vea si alguien puede servir como co-firmante de la tarjeta o bien trate de solicitar una tarjeta “asegurada” (secured card). Ese tipo de tarjeta es emitida cuando usted deposita dinero en una cuenta de ahorros en su banco local, con una línea de crédito equivalente por el monto del dinero de esa cuenta.

  • Piense por adelantado en gastos futuros. En parte, manejar su dinero en forma sensata significa pensar por adelantado en gastos potenciales para un futuro cercano o a largo plazo, así como planificar de qué manera podrá pagarlos. Por ejemplo, podría empezar haciendo una lista de sus primas semianuales o anuales de seguro, costos de una inspección del automóvil, costos de renovación, costos de suscripción a revistas, pagos de membresía a un club o asociación, cuotas a un equipo de deportes, etc. ¡Haga un presupuesto con todas estas salidas de dinero! Si pierde su casa, o si aún quiere comprar una casa, use esta circunstancia como su finalidad que le permita actuar en consecuencia en los gastos cotidianos y futuros. Pasarán algunos años antes de que usted pueda acumular los ahorros y créditos suficientes para ser elegible para una hipoteca, pero si tiene la voluntad podrá comenzar a “reconstruir” sus sueños hoy mismo
  • Considere planificar para casos de emergencia. Si usted ha llegado al límite de no poder pagar sus deudas, o aún si ha cruzado la línea y llegado a la bancarrota, ya sabe cómo los eventos de la vida pueden pueden cambiar dramáticamente sus circunstancias financieras. Para que pueda cuidar de usted y de su familia, de la mejor manera posible, respóndase a las siguientes preguntas:
    • ¿Qué pasaría si usted o su pareja –en el caso que trabaje—perdieran el trabajo (uno de sus empleos o los de ambos)?
    • ¿Qué pasaría si usted u otro miembro de su familia tuvieran una enfermedad seria?
    • ¿Qué pasaría si usted u otro miembro de su familia sufrieran una pérdida considerable de su propiedad debido a un caso de robo, incendio o un desastre natural?
  • Comience a ahorrar. Convierta en un objetivo el ahorrar suficiente dinero para cubrir al menos tres meses de gastos en el caso de tener una emergencia. Haga clic aquí para ver algunas maneras fáciles de comenzar a ahorrar y desarrollar su confianza en temas de dinero.

Con persistencia y autodisciplina usted podrá reconstruir su crédito en un periodo de 3 a 5 años. ¡No se descorazone! Probablemente le llevó un tiempo colocarse en esa situación de crisis financiera, pero con un plan y algo de disciplina usted podrá revertir la situación y volver a pisar, nuevamente, terreno financiero firme.