Artículos
- Quiénes declaran bancarrota
- ¿Qué significa declararse en bancarrota?
- Considerando la bancarrota del Capítulo 7
- Considerando la bancarrota del Capítulo 13
- El proceso de declarase en bancarrota: cómo se produce y quién puede ayudar.
- Los efectos a largo plazo de declararse en bancarrota
- Lo que la bancarrota soluciona y no soluciona
- Recuperándose de la bancarrota y reestableciendo su crédito
Considerando la bancarrota del Capítulo 13
Declararse en bancarrota personal del Capítulo 13 se denomina “reorganización de la deuda”. Bajo este Capítulo 13, se le requerirá pagar una porción de su deuda de acuerdo a su capacidad para afrontar un plan de pagos mensuales de unos 3 a 5 años de duración.
Entre las razones más comunes para declarar la bancarrota del Capítulo 13, en lugar de la más sencilla y corta bancarrota del Capítulo 7, figuran: estar en mora con su hipoteca; estar en mora en el pago de sus impuestos o querer conservar los activos que de otro modo usted sería forzado a entregar bajo el Capítulo 7.
Si usted declara una bancarrota del Capítulo 13, se le requiere a su prestamista hipotecario que acepte su plan de pago. Usted no puede ser forzado a la ejecución hipotecaria. Sin embargo, debe ser consciente que más del 50 por ciento de quienes se declaran en Capítulo 13 terminan no pagando sus deudas. En esos casos, el fideicomisario del Capítulo 13 desestima el caso. Pero tenga en cuenta que la mayoría de los declarantes en bancarrota son convertidos al Capítulo 7, con lo cual terminan perdiendo su casa de cualquier manera.
El Capítulo 13 le brinda la oportunidad de arreglar su calendario de pago para sus acreedores y protege a sus activos de ser confiscados por aquéllos. Usted es elegible para la bancarrota del Capítulo 13 si:
- vive o mantiene propiedades en los Estados Unidos
- tiene un ingreso continuo a intervalores regulares
- tiene un ingreso adecuado del cual puede disponer para pagar deudas con arreglo a plazos determinados
- si sus deudas aseguradas no exceden los $871.550 y sus deudas no aseguradas no sobrepasan los $290.225 (los límites de la deuda varían forma anual – éstos son para el 2004)
Una razón por la cual algunas personas escogen la bancarrota del Capítulo 13 y no la del Capítulo 7 es porque bajo el Capítulo 13 se permite que usted mantenga TODOS sus bienes; no simplemente los activos no exentos, como ocurre bajo el Capítulo 7. Sin embargo, a cambio de permitírsele mantener sus propiedades, se le requerirá que pague a sus acreedores, al menos, un MÍNIMO de la mitad de lo que hubieran recibido si usted se hubiera declarado en bancarrota del Capítulo 7. Este monto puede variar en cada localización.
Las deudas que DEBEN ser pagadas por completo y que no pueden ser renegociadas son las siguientes:
- Mantenimiento de hijos
- Pensión por divorcio (alimony)
- Impuestos pasados (federales, estatales y locales)
- Hipoteca
- Préstamos estudiantiles
Usted pagará sus deudas a un fideicomisario de bancarrotas del Capítulo 13 designado por la corte, quien a su vez usará el dinero para pagar a sus acreedores. Usted DEBE mantenerse corriente en sus pagos de deuda de acuerdo al calendario de pago que se haya convenido con la corte. Una vez que haya pagado lo acordado según su plan de pago, su deuda quedará oficialmente extinguida, o cancelada. La bancarrota del Capítulo 13 permanece en su informe de crédito de siete a diez años.
Si usted no se mantiene al día en su pago de deudas, existen algunas opciones:
- Modificación del plan. Usted podría trabajar con la corte de bancarrotas para modificar su plan inicial en tanto usted continúe pagando a sus acreedores el monto acordado en el plan inicial de pago.
- Solicite una desestimación por “dificultades” (hardship). Usted puede calificar por una desestimación por “dificultades” si se producen circunstancias más allá de su control (tales como la muerte de un cónyuge o pérdida de un trabajo) y que le hagan imposible mantenerse al día en su plan de pago. Si se aprueba una desestimación por “dificultades” sus deudas serán extinguidas (olvidadas) siempre y cuando sus acreedores no asegurados reciban lo que podrían haber recibido bajo el Capítulo 7.
- Convertirse a Capítulo 7. Usted tiene el derecho de convertirse a una bancarrota del Capítulo 7 en cualquier momento. Sin embargo, deberá entregar todos sus bienes “no exentos” que probablemente usted espera conservar, incluso su casa. Todas sus deudas “no aseguradas” serán extinguidas inmediatamente y ya no tendrá que hacer planes de pago.
- Solicite que su caso sea desestimado. Esto cancela efectivamente la petición de bancarrota y lo coloca nuevamente en la posición de trabajar con sus acreedores sin protección de la corte. Esto podría ser deseable si la única opción que le queda es convertirse a un Capítulo 7 y perder sus bienes no exentos, tal como su casa.