Recolectores de deudas y sus derechos

Cuando comienza a retrasarse en el pago de sus tarjetas de crédito o sus cuentas, usted recibirá primero “avisos de mora” o de plazos vencidos (late notices) por correo. Después le harán llamadas telefónicas notificándole que se encuentra retrasado en sus pagos. A partir de cierto tiempo (normalmente entre 4-6 meses), la compañía puede –-y lo hará, con toda seguridad-- transferir su caso a una agencia de recolección (no un departamento interno de recolección de la compañía, sino una agencia externa). Una agencia de recolección recauda deudas a beneficio de una compañía o cliente. Una vez que su cuenta es entregada a una agencia de recolección usted ya no puede negociar en forma directa con la compañía, tienda, hospital, médico, mecánico o quien corresponda. La compañía de recolección puede presentar una acción legal en su contra (es decir, demandarlo) y “resguardarse” (garnish) con su salario (lo cual significa que pueden tomar el dinero de la deuda directamente de su cheque de pago antes de que usted pueda cobrarlo).

Las agencias de recolección tienen un trabajo muy concreto: conseguir el dinero que le deben a sus clientes. Los recolectores de deuda son remunerados por comisión, ¡la cual puede ascender a veces hasta un 60 por ciento! Aunque los recolectores de deuda pueden parecer incansables, la buena noticia es que éstos se encuentran regulados. Bajo los términos de la Ley Federal de Prácticas Justas de Recolección de Deuda (Federal Fair Debt Collection Practices Act), usted tiene derechos. Por ejemplo, los recolectores de deudas no pueden:

  • Llamarlo antes de las 8:00 am o luego de las 9:00 pm.
  • Ponerse en contacto con usted en lugares inconvenientes (por ejemplo, en su trabajo, si su empleador lo desaprueba).
  • Contactarse con usted si el recolector sabe que usted ha contratado un abogado que lo represente.
  • Decirle a terceras personas que usted debe dinero.
  • Indicar en un sobre de correo que el remitente es un recolector de deuda.
  • Amenazar con usar violencia contra usted o contra su propiedad.
  • Tratar de representarse a sí mismos como agentes del gobierno federal, un abogado o un empleado de un buró de crédito.
  • Sugerir, por implicación, que usted ha cometido un crimen.
  • Proporcionar información de crédito sobre usted a terceras personas
  • Recaudar más dinero de su parte del que usted le debe al cliente del recolector.

Si usted no paga, una agencia de recolección puede, y finalmente lo hará, emprender acciones legales contra usted. Hasta que ellos inicien esa demanda lo mejor que puede hacer es detener cualquier contacto no razonable de parte de ellos, enviando a la agencia de recolección una carta certificada con aviso de retorno (para tener como prueba si el caso llegara alguna vez a la corte). En la carta, notifíqueles que usted conoce sus derechos bajo la Ley Federal de Prácticas Justas de Recolección de Deuda y que les exige que dejen de contactarse con usted y cesen de hostigarlo. En este punto, el recolector está obligado a interrumpir todo contacto con usted, excepto para hacerle saber cuál será el siguiente paso que tomen en el proceso de recolección de esa deuda (por ejemplo, llevarlo a la corte). Si usted aún sigue siendo acosado por la agencia, mantenga un registro de las horas y las maneras en la cuales la agencia lo contacta, grabe la conversación telefónica si es posible y luego presente una queja formal a la Comisión Federal de Comercio (Federal Trade Commission). Si la agencia a aún persiste, usted puede tener bases legales para iniciar una demanda. Hágale saber al recolector de deuda sobre su situación financiera, cuánto puede pagar y pídale de crear un plan de pago, de modo que logre pagar la deuda en un periodo determinado de tiempo.

Si aún no ha considerado obtener apoyo profesional externo, ahora es precisamente el momento en el cual debería hacerlo. Algunas personas prefieren que un consejero de crédito, profesional de consolidación de deuda o un abogado maneje su interacción con los acreedores en lugar de tratar con estas situaciones ellas mismas. Si cualquier cuenta permanece impaga por un plazo suficientemente prolongado, en algún momento virtualmente todos los acreedores utilizarán una agencia de recolección externa. Lo que puede cambiar en los distintos casos es qué tan rápido un acreedor entregará el caso a una de esas agencias externas y qué tan persistente o agresivo será el recolector para obtener el pago de la duda. Cuando todos sus intentos de obtener el dinero que usted debe no hayan conseguido éxito, la agencia podrá, y de hecho generalmente lo hará, presentar una demanda en contra suya. Ahora, veamos que pasará en su situación en el caso que sus acreedores decidan llevarlo a la corte.