Problemas de deuda y de crédito originados en la universidad.

Si es estudiante y siente que la deuda lo supera, usted no se encuentra solo. Frecuentemente los estudiantes financian su educación con una combinación de préstamos estudiantiles, préstamos privados, asistencia familiar, trabajo y becas. De acuerdo a un informe del Departamento federal del Educación, la mitad de todas las personas que recibieron grados de licenciatura en la década del 90 tomaron prestado en promedio $ 10.100 para terminar de pagar su educación.

Además de los préstamos universitarios, los estudiantes de hoy día acumulan una significativa deuda de tarjetas de crédito antes de su graduación. Un sondeo de la Consumer Federation of America determinó que el 78 por ciento de los estudiantes universitarios en los niveles de licenciatura tienen al menos una tarjeta de crédito con un balance promedio superior a $2.000. Con las compañías de tarjetas facilitando el acceso al crédito, puede ser muy sencillo ahora olvidar que usted podría no estar generando el suficiente dinero para pagar completamente esa deuda. La deuda puede escalar muy rápidamente, y el uso de tarjetas de crédito puede hacer la situación aún peor.

Las implicaciones de tomar dinero prestado antes de recibir un diploma son significativas: actualmente el grupo de personas que declaran bancarrota entre las que se registra el crecimiento más rápido es el sector de menos de 25 años de edad.

Si se encuentra a sí mismo:

  • haciendo el “cambiazo” con las tarjetas de crédito (pagando una con otra)
  • “navegando” entre tarjetas (continuamente transfiriendo balances de tarjetas de crédito a nuevas tarjetas con tasas de interés introductorias, menores de las que paga hasta el momento).
  • usando anticipos de dinero en efectivo de sus propias tarjetas para efectuar los pagos mínimos en sus balances o sus otras cuentas, o
  • usando préstamos estudiantiles u otros obtenidos en forma privada para pagar deuda de las tarjetas de crédito,

entonces necesita ayuda con la deuda y un alivio para la tensión de haber incurrido en esa deuda.

Usted puede encontrar ayuda a través de la National Foundation for Credit Counseling, una red de organizaciones sin fines de lucro que proporciona consejos acerca del crédito. Estas organizaciones ayudan a las personas con deudas de tarjetas de crédito.

Y no se deje confundir por los anuncios que vea acerca de cómo la bancarrota puede ser “fácil” de declarar o puede solucionarle definitivamente sus problemas, debido a que hace “desaparecer” su deuda. Es importante saber en qué cosas la bancarrota puede ayudarle y en qué no:

  • La bancarrota no debe ser su primera idea para encontrar alivio contra sus deudas. Primero, recuerde que la bancarrota no es ni gratis ni fácil de declarar. Deberá dirigirse a una corte, llenar documentos financieros y pagar distintas tasas.
  • Recuerde que la bancarrota se mantiene en su reporte de crédito por espacio de 10 años. Esto puede tener un significativo impacto en su futuro en asuntos como los siguientes:
    • Cuando usted termine la universidad, tendrá que encontrar un lugar para vivir y para ello quizás tendrá que alquilar un apartamento. Muchos propietarios utilizan los reportes de crédito para verificar hasta qué punto los posibles inquilinos son personas financieramente responsables. Sea justo o no, si usted se ha declarado en bancarrota, los propietarios podrán cuestionarse si podrá pagar el alquiler a tiempo, e incluso si simplemente está en condiciones de pagarlo.
    • Cuando salga de la universidad, querrá conseguir un trabajo. Algunos potenciales empleadores verifican los reportes de crédito de los postulantes. Igualmente, sea justo o no, algunos empleadores podrían preguntarse por qué razón deberían contratarlo para manejar los activos de una compañía cuando usted no ha logrado administrar ni siquiera sus propias finanzas personales.
    • Podrá llegar a atravesar una situación difícil y ser forzado a pagar tasas de interés más altas, ya sea si quiere comprar una casa, adquirir un seguro (algunas compañías cobran primas más altas a las personas que en el pasado hayan declarado bancarrota) o bien usar tarjetas de crédito.
  • Usted no puede liberarse de sus préstamos universitarios… pero recuerde que la bancarrota no borra mágicamente los préstamos estudiantiles, así como tampoco los impuestos, cargos legales, pagos por mantenimiento de hijos o pensiones por divorcio (alimony)… de modo que le conviene conseguir ayuda con su problema de deuda. Esto incluye encontrar maneras para arreglar los problemas que tenga para efectuar pagos mensuales regulares.
    • Si no puede cumplir con los pagos mensuales de su préstamo, siempre tiene la posibilidad de “diferir” el pago, lo cual significa que lo pagará en un período posterior.
    • O si usted no puede hacer pagos debido a problemas personales o de salud inesperados y a su vez no califica para hacer los pagos “diferidos”, también puede solicitar una prórroga (forbearance). Una prórroga es cuando usted puede o bien no hacer ningún tipo de pagos o hacer pagos más reducidos que los previstos originalmente por un período limitado de tiempo.
    • Para obtener más información sobre cómo combinar sus pagos de préstamos universitarios o si usted ha dejado de hacer estos pagos y necesita ayuda, visite el Federal Direct Consolidation Loan Information Center.