¿Cómo llegamos tan cerca del abismo financiero?

Tal como Elizabeth Warren y Amelia Warren Tyagi destacan en su libro The Two-Income Trap: Why Middle Class Mothers and Fathers are Going Broke (La Trampa de Dos Ingresos: Por qué las madres y padres de clase media van a la quiebra), el sueño de la casa propia y de criar una familia en un vecindario seguro y en un buen distrito escolar ha subido dramáticamente su costo a lo largo de los últimos 30 años. La mayoría de los estadounidenses está ahora contrayendo “gastos fijos” (costos que no varían mucho de mes en mes y que no pueden ser fácilmente reducidos, tales como vivienda, seguro médico, matrícula escolar, etc.) A la vez, la mayoría de las mujeres en los Estados Unidos trabajan ahora a tiempo completo o a tiempo parcial. Sin una “red” financiera de protección para emergencias, o con un cónyuge que no trabaje para ayudar a que pueda obtenerse el dinero suficiente en los casos que sobrevenga una emergencia, un número significativo de familias vive en forma sumamente ajustada en términos financieros, complementando una situación ya de por sí corta de dinero con sus ingresos con la deuda de sus tarjetas de crédito o la que se genera por préstamos (por ejemplo, pagos del auto, hipotecas, etc.)

Es fácil ver cómo las familias pueden encontrarse rápidamente al borde de la catástrofe financiera cuando existe tan poco dinero extra y tanta deuda. Quizás usted se siente frustrado y piensa que vive en forma modesta en comparación con otras personas y aún sabe perfectamente cuánto del dinero y recursos de su familia le lleva mantener el llamado estilo de vida de clase media.

Cerca del 90 por ciento de las familias que llegan a un punto de quiebre financiero mencionan”la pérdida de trabajo, un problema médico, una ruptura familiar o una combinación de las tres circunstancias” como las razones que se encuentran detrás de su crisis financiera. Warren & Tyagi determinaron que menos de un seis por ciento de las familias de se declaran en bancarrota mencionan una deuda de crédito creada a partir de la empresa de “artículos de lujo” o porque tengan un problema intrínseco para administrar el dinero.

Si usted ha alcanzado el punto de quiebre financiero, sepa que esto no quiere decir que usted sea una mala persona y ciertamente esto no implica que se encuentre sólo en esa circunstancia. Cuando ha llegado al punto en el cual no ve signos de una posible mejora en el horizonte, puede llegar a preguntarse cuaIes son sus opciones. Echemos un vistazo a cómo usted puede trazar un diagnóstico preciso de su actual “salud financiera” y pensar acerca de comenzar a dar los pasos para regresar a una situación financiera razonable.