Poderes notariales

Si su ser querido desea otorgarle autoridad legal total o específica para tomar decisiones o realizar acciones a nombre de el/ella la puede designarle con "poder notarial." Al otorgarle poder notarial, su ser querido no está renunciando sus derechos para tomar decisiones en su nombre; más bien está asegurando que ha autorizado a alguien en quien confía que va a tomar las mejores decisiones posibles en su nombre. Ya que se puede volver mucho más difícil, tardado y costoso el obtener poder notarial después que su ser querido se haya convertido medica o mentalmente incapacitado, lo mejor es hablar sobre esto lo antes posible en el proceso del cuidado.

Existen tres formas principales de poderes notariales - poder notarial general ("poder notarial financiero"), poder notarial duradero y poder notarial convencional

  • Poder notarial general se refiere a veces como el "poder notarial financiero" porque lo faculta a realizar decisiones y gestionar actividades a nombre de las finanzas de su ser querido. Esto puede ser tan amplia o estrechamente definido como su ser querido lo desea. Por ejemplo puede autorizarlo a cuadrar su chequera y pagar sus cuentas o vender su casa o incluso asumir responsabilidad completa de toda sus actividades financieras. Debido a que los documentos del poder notarial general generalmente se vuelven inválidos una vez que su ser querido no es capaz de tomar decisiones por el mismo, debe hablar para obtener el siguiente formulario - poder notarial duradero - apenas se sienta confortable para asegurar que puede llevar a cabo las responsabilidades financieras que inicialmente le asignó.
  • Poder notarial duradero le proporciona autoridad de por vida para manejar y tomar decisiones relacionadas con las finanzas, propiedades y asuntos personales de su ser querido a partir del día en que se firma el documento.
  • Poder notarial convencional le proporciona poderes específicos, explicados detalladamente por su ser querido, quien le está otorgando los poderes para tomar decisiones a su nombre (es decir, manejar finanzas, la supervisión del cuidado médico, etc.) por un período específico de tiempo (es decir, 6 meses).

Todas las formas de poderes notariales se puede revocar por el mandante (su ser querido) en cualquier momento.